Que difícil se me hace / Mantenerme con coraje / Lejos de la transa y la prostitución / Defender mi ideología / Buena o mala pero mía / Tan humana como la contradicción.
30 March 2011
Haitianos: pudo más la explotación que el patriotismo
Escrito por: ROSARIO ESPINAL
Rafael L. Trujillo ordenó la masacre de haitianos en 1937 para dominicanizar, pero dejó que trabajaran en los ingenios azucareros. Joaquín Balaguer, conocido intelectual del anti-haitianismo, trajo haitianos a trabajar en los ingenios y también permitió que suplieran la mano de obra en otros sectores de la economía.
Cuando los haitianos trabajaban solamente en el azúcar vivían encerrados en los bateyes y eran piezas exóticas del paisajismo de la pobreza dominicana. Su trabajo arduo bajo el sol picante enriqueció a colonos y dueños de ingenios públicos y privados, y luego a finqueros de otros productos.
Después vino la migración masiva de dominicanos al exterior en la década de 1980, y con ello el boom de la construcción en la década de 1990. Entonces ingenieros y constructores aprendieron de colonos y hacendados a contratar mano de obra barata haitiana.
En Haití, por su parte, las cosas cambiaban. El dictador Jean Claude Duvalier fue derrocado en 1986, y sin terror estatal cotidiano, los haitianos comenzaron a desplazarse. No había ya una contraparte gubernamental haitiana para que República Dominicana contratara mediante acuerdo de gobierno a gobierno la traída de haitianos. Se hizo entonces por la libre.
En la medida que la inestabilidad y la miseria en Haití aumentaron, también creció el deseo haitiano de emigrar, y República Dominicana, por ubicación geográfica, es el destino migratorio natural.
Sin controles fronterizos adecuados y sin requerimientos legales para dar empleo, la República Dominicana siguió recibiendo haitianos, y con el paso del tiempo, no hubo voluntad gubernamental para controlar ni adecentar el proceso migratorio.
He aquí la situación actual. Civiles y militares dominicanos ubicados en puestos de frontera hacen muy mal su trabajo (la prueba más evidente es la cantidad de haitianos indocumentados que cruza constantemente), los empresarios quieren trabajadores haitianos para explotarlos (son los primeros que gritan cuando se los quitan), y los voceros dizque nacionalistas hacen bulla, azuzan la xenofobia, crean fábulas de fusión, y no proponen soluciones viables.
Encima, cuando el gobierno hace repatriaciones es puro teatro porque sacan los haitianos por un lado y entran por el otro. Las redadas permiten al gobierno dar la apariencia de que combate la migración indocumentada, pero en unos días concluyen las repatriaciones, generalmente cuando algún diplomático habla de derechos humanos y un funcionario dominicano envalentonado le responde. Fin del espectáculo mediático.
Ahora República Dominicana tiene una nueva Constitución que no resuelve nada. Niega derechos de ciudadanía a los hijos de indocumentados nacidos en territorio dominicano, pero hay muchos miles de personas que nacieron en territorio dominicano, son hijos de inmigrantes haitianos indocumentados y no van a regresar a Haití porque se criaron en República Dominicana. Esta población permanece sin papeles y sin derechos elementales.
En vez de ayudar a resolver el problema, esta Constitución agrava la situación porque gesta una nación de apartheid, y quien no quiera verlo así que reflexione profundamente sobre las implicaciones sociales y legales del Artículo 18.
La situación actual es sumamente peligrosa porque hay muchos inmigrantes haitianos, la sociedad dominicana no tiene recursos económicos para integrarlos adecuadamente, el sistema legal es excluyente, y muchos empresarios tienen como único propósito explotarlos.
Esta situación produce y seguirá produciendo fricciones a nivel popular entre dominicanos y haitianos, y estas fricciones, aunque favorables para la explotación laboral que desean muchos empresarios, incluyendo el Estado, son funestas para la convivencia humana.
En este 167 Aniversario de la Independencia vale decir que en la República Dominicana pudo más el deseo de explotación que el patriotismo inspirador de la gesta de 1844.
Also published at:
http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/2/22/363607/Haitianos-pudo-mas-la-explotacion-que-el-patriotismo
10 February 2010
Raíces Haitianas
René Depestre (Jacmel, 1926), joven poeta y revolucionario en Puerto Príncipe, aventurero, viajero irredento por mil países, amigo de los más grandes escritores del siglo, que desde su actual residencia en Francia y su conocimiento de primera mano de la cultura haitiana, nos descubre la potencia actual de sus letras. Ofrecemos también algunos de sus últimos poemas inéditos traducidos por el grupo que dirige la profesora de la Universidad de Granada Joëlle Guatelli-Tedeschi, y por la Fundación Sinsonte.
Poema Hegel en el Caribe
Papá Hegel es savia soberana
en el olmo de la filosofía:
sus germanas palabras de filósofo
aún viajan triunfales
en torno a los seres, a las aves
y a las cosas bellas de la vida,
mientras su faro sigue ciego
al naufragio de los Negros del mar Caribe.
¿Acaso por esto el mar
es un poeta trágico?
Papá Hegel se sabe de memoria
como su pupitre, la dialéctica
del ser y parecer en sociedad
de plantación: amo y esclavo
colono/indígena
santo cristiano/loa vudú
francés/criollo
blanco/negro/mulato
no obstante sus palabras forman sombras en torno
a los problemas de la máscara y la verdad.
¿Acaso por esto mi vida
no es escalera de cristal?
Papá Hegel tiene fuertes manos videntes
de carpintero para alumbrar a giorno
leyes y secretos de la gran historia
de las humanidades, mas no tiene ojos de hermano
para las venas que corren, alocadas,
desoladas, por el bosque de la desdicha negra.
¿Acaso por esto, mi negra,
comemos y bailamos en la cocina
cuando es noche de fiesta en Occidente?
Depestre.
03 February 2010
Posts about Haiti

Here are some post I think describes good the situation:

http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=122733557&sc=emaf
http://alainet.org/active/35875
http://todoapulmonfelipe.blogspot.com/2010/01/dominicans-dont-play-golf.html

http://today.brown.edu/articles/2010/01/haitilog2#Hernandez1
http://www.jamaicaobserver.com/columns/Maxwell-Jan-17
These videos in 360°:
http://edition.cnn.com/interactive/2010/01/world/haiti.360/index.html
http://edition.cnn.com/interactive/2010/01/world/haiti.360/index.2.html
http://edition.cnn.com/interactive/2010/01/world/haiti.360/index.3.html
http://edition.cnn.com/interactive/2010/01/world/haiti.360/index.4.html
I´ll keep updating this post.
25 October 2009
Estimado Arzobispo. Ojo con lo de Haiti.

Una de mis profesoras de la Universidad, que considero también amiga y mentora, me mandó la invitación para escribir al encargado directo del sacerdote Hartley para ayudar a que tome una decisión argumentada sobre el asunto.
Esta es la carta que le dirigí:
D. Braulio Rodríguez Plaza
Arzobispo de Toledo y Primado de España
Estimado Arzobispo:
Le escribo motivado por la noticia de la comunicación enviada por el canciller Dominicano, el Sr. Troncoso a través del Embajador Dominicano en España, el Sr. Medina en donde se manifestaba un mensaje viciado y erróneo y por demás quería representar el sentir de la población Dominicana.
Soy un joven Dominicano Trabajador Social de profesión, católico de nacimiento y decidido creyente en el Cristianismo como espiritualidad de vida. He trabajado en los sectores menos desarrollados y más necesitados de la población Dominicana y he conocido las condiciones y circunstancias de vida de la población Haitiana en Dominicana. Actualmente me encuentro en Noruega terminando mis estudios de nivel de Maestría y no veo la hora de volver a mi país para seguir trabajando por el desarrollo de las comunidades más afectadas por la pobreza. La situación de la población Haitiana dentro de Haití y en Dominicana es todo un capítulo aparte que necesita de todos nuestros esfuerzos como profesionales, como humanos, como creyentes, como cristianos, como pastores y como personas en capacidad de tomar decisiones para el bien colectivo.
No he tenido la suerte de conocer al Sr. Hartley en persona, pero su trabajo, sus obras, sus esfuerzos, su pastoral y sus resultados los conozco muy bien. Para todo el o la que se acerca a trabajar por cambios y soluciones a la situación de la población Haitiana en los bateyes del Este de Dominicana, le es inevitable conocer la gran labor impulsada y lidereada por el Sr. Hartley. Detrás de su enorme labor social y humana sobresale el sencillo y radical ejemplo de Cristiano, ese ejemplo que lo impulsa a seguir adelante e impulsa a la vez toda la Obra de la que él sirve de instrumento. Es prácticamente imposible pensar que quien tenga al menos una ápice de juicio humano y cristiano pueda no entender las obras hechas por el Sr. Hartley, sólo en ausencia de un corazón y entendimiento Cristiano se puede hablar en contra del trabajo de un incansable hijo de Dios.
Lo diferente del trabajo del Sr. Hartley ha sido su enfoque sobre acciones concretas y apoyo constante e incondicional a la población en necesidad, sus protestas y manifestaciones, aunque bien fundadas, justificadas y justas, no son nuevas. Decenas de organizaciones nacionales e internacionales han elevado la voz previamente a el Sr. Hartley. Por estas razones se podría asumir que el reclamo elevado por el señor Canciller a través del señor Embajador padece de falsedad. La motivación es la clara defensa de intereses empresariales, pues el señor canciller está legal e íntimamente ligado a la principal empresa que se beneficia de la explotación abusiva de la mano de obra Haitiana. Existe una excelente documental que le recomiendo ver “El precio del azúcar”, donde se ofrece visión fundamentada de la realidad de la situación. Situación que históricamente no ha recibido apoyo y voluntad política para ser enfrentada, resultando en 2 países en la misma isla, que deberíamos tener acciones comunes y políticas de desarrollo, pero por la ausencia de cualquier tipo de cooperación entre las naciones parecen dos islas diferentes.
Mientras por momentos la Iglesia Católica en Dominicana padece de falta de acción y mucha palabrería, ejemplos concretos de verdadero Cristianismo, como las acciones evangélicas del sacerdote Hartley deben no solo hacerse permanecer visibles, sino hacerse prevalecer delante a las calumnias e intencionadas iniciativas de perjurio contra la manifestación de un Cristianismo aplicado y verdadero.
Agradecería que tomara en cuenta mi opinión, que está mucho más cercana al pensar de la población Dominicana y la considere para tomar las decisiones de lugar a favor de la población católica tanto Haitiana como Dominicana en mi país.
Unidos en Dios, que nunca falla,
Felipe Enmanuel Díaz Soto